Los que no pueden coger el tren

Hace un par de años me encontré con un artículo de Xataka que tenía un título difícil de olvidar: «Debes dinero, te quedas sin tren rápido o sin hotel de lujo: así es el castigo de China a los morosos». El artículo, a su vez, partía de un reportaje del Wall Street Journal sobre una mujer atrapada en una deuda que no podía pagar y explicaba las restricciones que pueden recaer sobre determinados deudores en China.

La primera tentación es meterlo todo en el cajón del social scoring: China controla a sus ciudadanos, les asigna una puntuación y decide qué pueden hacer. Pero la historia resulta bastante más concreta. Detrás están los laolai (老赖), los deudores sometidos a determinadas resoluciones judiciales, una lista administrada por los tribunales y un sistema de restricciones diseñado para conseguir que las obligaciones se cumplan.

Empieza lo interesante: La pregunta ya no es si China ha inventado una distopía de puntuaciones sociales, sino hasta dónde puede llegar un Estado para conseguir que una persona pague lo que debe. ¿Cuándo estamos simplemente ejecutando una deuda y cuándo empezamos a castigar? ¿Qué ocurre cuando el deudor no puede pagar? ¿Y qué tiene que decir sobre todo esto un filósofo que murió hace más de dos siglos?

He seguido el hilo desde los laolai hasta la insolvencia, los incentivos económicos, la capacidad del Estado para convertir una deuda privada en restricciones sobre la vida cotidiana y, finalmente, Kant y los límites de la coerción.

El análisis completo, aquí. 👉 https://lafrome.com/los-que-no-pueden-coger-el-tren/

Chongqing East is the world's biggest train station, covering 1.22 million square metres across its eight levels. Image: Reporterfy.

El puente del V Centenario: cinco años después, las cuentas siguen sin estar cerradas

El puente del V Centenario de Sevilla nació con un problema de diseño que nunca llegó a resolverse del todo: fue concebido para una intensidad de tráfico que la ciudad y su área metropolitana acabarían superando ampliamente. Treinta y cinco años después de su inauguración, la gran obra destinada a eliminar ese cuello de botella acumula retrasos, sobrecostes, modificados contractuales, una resolución del contrato y hasta referencias en una investigación judicial. Esta es la historia de cómo una ampliación adjudicada en 2021, con 27 meses de plazo y prevista para terminar en 2023, llega a 2026 sin una fecha cierta de finalización.

Aquí mi análisis sobre este asunto (el primero que no es sobre ferrocarriles):

👉 El puente del V Centenario: cinco años después, las cuentas siguen sin estar cerradas

Datos clave

  • Inauguración: 1991
  • Tráfico previsto: 65.000 vehículos/día
  • Tráfico real: hasta 116.000 vehículos/día
  • Adjudicación de la ampliación: 2021
  • Coste adjudicado: 86,4 millones de euros
  • Coste estimado actual: 136,95 millones de euros
  • Fecha prevista de finalización: finales de 2023
  • Situación actual: obra paralizada y pendiente de nueva licitación