Tres años después de su inauguración, el primer tren de alta velocidad del hemisferio sur funciona impecablemente sobre las vías, pero se ha convertido en una pesadilla fiscal tras las bambalinas. Prometido inicialmente «sin riesgo para el Estado», el proyecto ha derivado en rescates públicos, una deuda reestructurada a 80 años y la reciente caída del ministro de Finanzas.
Analizo en detalle la trampa de las divisas, los errores de demanda y las lecciones financieras de este megaproyecto en el siguiente documento:
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Pekín, 17 de octubre de 2023: celebración del inicio de la explotación comercial de Whoosh (Photo: BPMI of Presidential Secretariat/Laily Rachev)