La semana pasada leía con asombro que China había puesto en servicio el mismo día cuatro nuevas líneas de alta velocidad, que sumaban 1.142 kilómetros a su red.
La noticia me hizo recordar un artículo de The Wall Street Journal de noviembre de 2024, «China Is Building 30,000 Miles of High-Speed Rail—That It Might Not Need», que también me había impresionado. Y me llevó a hacerme una pregunta bastante sencilla: ¿cuáles son los límites de este extraordinario crecimiento ferroviario?
Así que decidí investigar qué hay detrás de esas cifras: cuánto dinero mueve China State Railway, cuánto debe, qué rentabilidad obtiene, cómo se financian sus nuevas inversiones y, sobre todo, quién asume el riesgo cuando los ingresos del ferrocarril no bastan para explicar todo lo que se está construyendo.
El resultado es este análisis: 👉 https://lafrome.com/china-ha-construido-50-000-kilometros-de-alta-velocidad-quien-paga-ahora-la-factura/
